Pages

Gobierno de Boric paga el noviciado: primera crisis y el conflicto mapuche

Do Surysur, 16 Março 2022
Por Cecilia Vergara Mattei - CLAE

Gobierno de Boric paga el noviciado: primera crisis y el conflicto mapuche

En el segundo día de gestión, el nuevo gobierno progresista de Gabriel Boric, comenzó a pagar su noviciado con la primera crisis, originada por una visita improvisada y publicitaria de la ministra del Interior, Izkia Siches, cuya comitiva fue repelida cuando se dirigía a comunidad de Temucuicui, en pleno Wallmapu, territorio mapuche del sur del país, a unas 10 horas de Santiago, la capital.

A eso de las 10 de la mañana, la caravana de Siches fue interrumpida por un auto en llamas que cortaba la ruta, junto a gritos y decenas de disparos al aire que rebotaban entre los miles de pinos sembrados por las grandes empresas forestales, lo que obligó a la ministra a refugiarse en la subcomisaría de Ercilla.

La zona fue militarizada durante el gobierno saliente de Sebastián Piñera bajo el nombre de “Macro Zona Sur”. El plan de la visita de Siches a Temuco, capital de la Araucanía, era reunirse con Marcelo Catrillanca, padre de Camilo Catrillanca, comunero mapuche brutalmente assinado por la espalda por la policía militarizada en 2018, un hecho que fue la mecha que incendió el descontento que explotaría durante el estallido social del 19 de octubre d 2019.



El incidente que obligó a la ministra del Interior a retroceder trajo como primera consecuencia el “reacomodo” en los tiempos de implementación de la estrategia de desescalamiento del conflicto propuesta por el gobierno de Boric. La gira de la titular del Interior, acompañada de otros cinco ministros en el segundo día hábil del nuevo gobierno, se planteó como una señal de la disposición de Boric de tratar el conflicto mapuche sobre la base de un diálogo sin exclusiones.

El viernes, en su discurso de inauguración, Boric dijo que “trabajaremos incansablemente para reconstruir las confianzas después de tantas décadas de abuso y despojo. El reconocimiento a existir de un pueblo, con todo lo que eso implica, será nuestro objetivo y el camino será el diálogo, la paz, el derecho y la empatía con todas las víctimas. Cultivemos la reciprocidad, no nos veamos como enemigos, tenemos que volver a encontrarnos.


Entre acusaciones de improvisación que puso en riesgo a la segunda autoridad del Ejecutivo o de buscar un diálogo a través de una postura «naif», sin las adecuadas medidas de resguardo y anticipación, desde La Moneda defendieron la estrategia anunciada previo a asumir funciones, a la vez que recalcaron que la fórmula no se tocará, señala el portal elmostrador.cl.

Respecto a los cuestionamientos provenientes en mayor medida desde la derecha, ante la idea de terminar con el Estado de Excepción –extendido en diez oportunidades durante el Gobierno anterior– la vocera Camila Vallejo evidenció la paradoja, al recordar que el incidente se produjo en medio de un Estado de Excepción.

Improvisación

Aunque no fue un enfrentamiento, fue un acto de hostilidad que, según Marcelo Catrillanca respondía a una visita “muy improvisada”. El gobierno difundió el video del “ataque” generando todo tipo de especulaciones en redes sociales, entre ellas que esto podría ser el ataque de grupos ultraderechistas de la zona coordinado con la policía. La diputada comunista Karol Cariola fue de las primeras en reconocer que “Acá hubo evidentemente situaciones que no se previeron”.

Los conocedores de la zona y de la problemática saben que hay ciertos protocolos que requieren ciertas sutilezas para internarse en territorio mapuche, como por ejemplo, invitar a la comunidad con anticipación, sin avisar por los medios como sucedió en este caso. Tampoco sirve agitar banderas mapuche como si fuera un evento en Santiago, algo que hizo uno de los miembros de la caravana, intentando que les abrieran el paso.

Fueron los medios alternativos, como Werkén Noticias —periódico electrónico mapuche— quienes mostraron un


lienzo donde la comunidad de Temucuicui rechazaban la visita de los representantes de Boric a la zona. “Mientras existan presos políticos mapuches no habrá diálogo. Por Camilo Katrillanka (sic) y todos los caídos en combate en Wallmapu, no aceptaremos ningún $oborno de un E$tado asesino. Fuera forestales, latifundio. No más militarización. Resistencia mapuche”, rezaba. El mismo medio difundió una imagen de la CAM (Coordinadora Arauco Malleco) donde explicitaban que “No vamos a negociar ni a tranzar con el enemigo histórico”.

Si bien nadie resultó herido, este acto es una respuesta a la señal que desde el gobierno buscaba entregar en una zona donde campea la ultraderecha y al mismo tiempo, los grupos más radicalizados del pueblo mapuche intentan recuperar sus tierras milenarias, sobreexplotadas. Siches prometió volver y en el gobierno se evalúa de qué manera encontrar la paz en la zona, porque con este tipo de gestos al parecer no funcionó.

El Wallmapu y los latifundios forestales

En el sur de Chile, en el Wallmapu mapuche, en una extensión de unos 72 mil kilómetros cuadrados, tiene lugar desde hace 20 años un cada vez más violento movimiento indigenista por la recuperación de sus tierras ancestrales y la obtención de autonomía, que va dejando decenas de muertos, tanto mapuches como otros chilenos.


La mayor parte de esas tierras, unos cuatro millones de hectáreas, están en posesión de duopolios forestales que arrancaron los bosques nativos y los remplazaron por monocultivos exóticos de pino y eucaliptos.

El rechazo al diálogo no es una postura compartida por la totalidad del pueblo mapuche, sí constituye un duro golpe de realidad frente a un gobierno que esperaba dar una señal de apertura a dialogar ya desde sus primeros días de instalación. Pero los mapuches ecuerdan que gobiernos seudoprogtresistas como los de Michelle Bachelet prometieron mucho y terminaron fortaleciendo a la industria extractivista que daña la zona.

La posverdad de la ministra

En su punto de prensa, Siches dijo a los medios que no escuchó nada, sólo el choque del vehículo en que se trasladaba al intentar retroceder. “Me sentí tranquila, obviamente en un contexto complejo”, aseguró. Finalmente logró reunirse con Catrillanca y subiendo fotos a las redes sociales, intentando bajarle el perfil a la situación.

Quizá los jóvenes del gobierno han leído mucho sobre la posverdad y en lugar de gobernar, dialogar y buscar soluciones, quieren publicitar sus intenciones bañadas con una visión metropolitana de los problemas nacionales. Izkia Siches Pastén, de 36 años al igual que Boric, fue presidenta del Colegio Médico de Chile, y desde noviembre de 2021 jefa de campaña del entonces candidato presidencial, quien la designó como primera mujer en ocupar el ministerio del Interior en Chile.



“Siches cree que sigue en campaña, que la política se hace por las redes sociales, ocupando espacio en los medios, tratando de imponer imaginarios colectivos”, señala el analista Andrés Vergara.

Siches tuiteó que “la violencia no nos detendrá”. Una postura compartida por el gobierno, pero que fue también aprovechada, obviamente, por la oposición, incluyendo al candidato perdedor de las elecciones el ultraderechista José Antonio Kast, quien exigió que se mantenga el Estado de Excepción que Piñera logró extender antes de dejar el gobierno y que durará hasta el 26 de marzo.

* Periodista chilena, asociada al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)


Nenhum comentário:

Postar um comentário