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Identidad quichua

Do Rebelión, 5 de Fevereiro 2022
Por Ileana Almeida



Imagen: Sol de Oro, pieza arqueológica icónica de la cultura La Tolita (600 a. de C.-400 d. de C.).

Con la presencia de los doctrineros coloniales se enfrentaron dos culturas totalmente distintas en sus simbologías, arquetipos, tradiciones, estilos, orientaciones.

El quichua se habla en el Ecuador en zonas de la Amazonía y de la Sierra Central del Ecuador. ¿Llevaron los chancas la lengua quechua a la Amazonía peruana luego de ser derrotados por los incas o fue solo el resultado de la colonización española? Es una pregunta aún no contestada definitivamente. Por ahora, el hecho objetivo es que los indígenas de la Sierra Central de Ecuador, con la llegada de los incas, paulatinamente fueron optando por la lengua quechua y su contenido cultural.

Los pueblos de esta zona presentaron tenaz resistencia armada, ejemplo de ello son los caranqui y los cañari. Sin embargo, la presencia cuzqueña era cada vez más expansiva y centralista.

Hablaban quechua los miembros de la nobleza incásica, que no eran pocos en la época de Wayna Kapaq y Atau Wallpa, los sacerdotes que auguraban las victorias o las derrotas bélicas y sus servidores, los generales y oficiales del ejército, los administradores de los asuntos de Estado. También hablaban la lengua los mitimaes traídos de diferentes zonas de los Andes sureños, la tropa del ejército, los comerciantes y los artesanos que confeccionaban objetos suntuarios para uso de la corte. Se debe recordar, además, que la visión general del mundo expresada en la cultura quechua de los cuzqueños y en la de los pueblos nativos era muy semejante, lo que propició la aceptación de la lengua quechua (o quichua, como se la denomina acá).

Con la presencia de los doctrineros coloniales se enfrentaron dos culturas totalmente distintas en sus simbologías, arquetipos, tradiciones, estilos, orientaciones. Esto agobió a los indígenas, más aún cuando veían que los españoles se apropiaban de su cultura: en sus mesas se servía el maíz en varias formas, se bebía en keros de madera, se cantaba en español a la Virgen Maria “Salve, salve gran Señora”, que era en verdad un himno incásico sagrado. Al mismo tiempo, se prohibieron los rituales como la veneración al árbol quishuar, la referencia a cualquier iconografía de los incas, el curacazgo hereditario en las comunidades y se les abrumó con toda clase de tributos y se les redujo la tierra al mínimo, dando origen a los huasipungos. El quechua fue mutilado por la urgencia de la enseñanza y difusión.

En nuestro tiempo los indígenas de la Sierra Central, zona en la que se enseñorearon los incas, son quichuas en su lengua, identidad, manera de ver el mundo y en su proyecto al futuro. Sin embargo “lo quichua” no niega la existencia de los pueblos originarios. Los propios quichuas se llaman a sí mismos quichuas-caranqui; quichuas cañari, quichuas puruhá etc. La organización política de los quichuas se llama Ecuarunari: Ecuador Runakunapac Rikcharimuy, que se traduce como Movimiento de la nacionalidad quichua del Ecuador.

En relación a la pertenencia de las lenguas a determinadas familias lingüísticas hay estudios científicos que las clasifican de acuerdo a rasgos fonéticos, gramaticales, léxicos, areales. Ninguna teoría es acabada, pero es evidente el parentesco que existe entre las lenguas chibcha-barbacoanas, que las hablaban y/o las hablan los indígenas del Ecuador. Dado que las migraciones vinieron del norte, las lenguas no pueden ser consideradas como locales, posiblemente en la cultura Tumaco-Tolita se hablaba alguna lengua chibcha.

Es de lamentar profundamente que el Estado ecuatoriano, en los sucesivos gobiernos, le haya dado tan poca importancia a la cuestión indígena, a los procesos sociales e ideológicos que se operan en los pueblos originarios. Recuperando la historia, la cultura, la lengua de cada uno estos pueblos se promovería su liberad política, su autovalor, su acceso a escalones más altos de sus modos de vida.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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