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Compromiso con la igualdad social, con el futuro antiimperialista

Con paso firme se pasea hoy la injusticia. / Los opresores se disponen a dominar otros diez mil años más. / La violencia garantiza: “Todo seguirá igual”. / No se oye otra voz que la de los dominadores / y en el mercado grita la explotación: “Ahora es cuando empiezo”. / Y entre los oprimidos, muchos dicen ahora: / “Jamás se logrará lo que queremos”. / Lo firme no es firme. / Todo no seguirá igual. / Cuando hayan hablado los que dominan, / hablarán los dominados. / ¿Quién puede atreverse a decir “jamás”? / ¿De quién depende que siga la opresión? De nosotros. / ¿De quién que se acabe? De nosotros también. / ¡Que se levante aquel que está abatido! / ¡Aquel que está perdido, que combata! ¿Quién podrá contener al que conoce su condición? / Pues los vencidos de hoy son los vencedores de mañana / y el jamás se convierte en hoy mismo. 

Loa a la dialéctica. Autor, el poeta y dramaturgo Bertolt Brech.

Do Rebelión, 01/05/2020

Por Ramón Pedregal Casanova | 01/05/2020 | Mundo
Fuentes: Rebelión

1. El viejo orden se hunde. Cuidado conque el que se ahoga se nos agarre enloquecido y nos hunda para luego hacer pie sobre nuestro cadáver.

Es la hora de que el movimiento antiimperialista internacional en todas sus formas confluya, canalice las fuerzas, frene a quienes están reparando y tomando decisiones para su propia salvación haciendo pie sobre nosotros. La clase trabajadora del mundo se encuentra confinada, su composición homogénea, familiar, social, laboral, esta siendo arrinconada. El aislamiento forzado ha producido el sohk, lo que causa pérdidas en la resistencia, produce desorientación, introduce el miedo, es urgente su conexión de clase y la defensa y el avance en las posiciones.

En la cuenta obrera la mano del capital apunta deudas que condenan a las generaciones actuales y a las que están por venir. Son decenas de millones, serán centenas de millones, quienes ya han quedado sin poder llevar a casa la comida para los suyos. El hambre entra por debajo de las puertas, y la infancia, y los padres, que se veían hambrientos en el tercer mundo, van a sentirla renacer en los hogares obreros que hasta ahora comían. Todas las predicciones sobre la quiebra del sistema capitalista indican con números que la crisis del sistema que enriquece al 0,5 % de EEUU, va a tener consecuencias peores que las resultantes de la gran depresión de 1929, que el desastre social va a ser el más grande nunca conocido.

Cuando se tiene delante el precipicio y nos empujan a él, … tendremos que dar el salto para que no nos trague el abismo. Se ha visto en estos días que tan solo el mundo del trabajo promete, proyecta la esperanza, la clase obrera demuestra que nos guardamos con un sistema que pone en primer lugar la prevención y el cuidado social, la solidaridad, la clase obrera ha demostrado con su trabajo que el enriquecimiento a costa de las necesidades sociales es propio de ladrones. Los gobernantes que protegen a quienes han ejercido de ladrones en cada país capitalista también tienen sus manos cogidas a las de/por/ la clase que se articula en el imperialismo, -los multimillonarios estadounidenses, ese grupo que para que no se los lleve su fracaso están desmantelando el Derecho Internacional, los pactos, los acuerdos, las soberanías, las fronteras, las organizaciones como la OMS…- y ellos, esos gobernantes subornidados y depredadores, en correspondencia, en el teatro del imperio reproducen a escala como secundarios, mediante la fuerza de su ley, la retirada del Derecho laboral y el social.

Es la hora de plantearse nuevas formas organizativas, de proyectar garantías, de cumplir la solidaridad, de hacer futuro, comprometido políticamente social, mirando a nuestros hijos con las palabras del Presidente Chávez: Forjemos en nuestros niños un corazón para lo hermoso, para lo grande, para el sendero de la patria buena. Palabras que recordadas con la urgencia en la mente, cuando permanecemos encerrados por la pandemia, pueden impulsarnos hasta la luz que se pone sobre la oportunidad, sobre el momento en que hay que cambiar la vida: ¿es el tiempo del robo y el crimen sociales, o, es el tiempo de empoderarse y decidir organizadamente cómo empezar a hacer para impedir que nos sepulten con este último empujón? Suministros médicos, alimentos, trabajos garantizados bajo salud, residencias, beneficios, todo aquello que es común debemos conducirlo sobre la base de hacer frente a las medidas coercitivas. Forjemos en nuestros niños un corazón para lo hermoso, para lo grande, para el sendero de la patria buena.

2. Ya viene articulándose, bajo el paraguas de la gravedad en que se encuentra el sistema, la imposición de una economía capitalista de guerra. Si antes las privatizaciones del neoliberalismo, han dejado un panorama social desastroso, como hemos visto por la Covid 19, ahora escuchamos el silencio de los gobernantes del capital sobre lo que todos sabemos de sus robos y sus crímenes, a la vez que les oímos su alarmismo para pedir dinero del Estado, ese que despreciaban, pero que ahora le exigen a éste para sus implosionados bancos y sus quebradas empresas, mientras que deciden más privatizaciones, más subidas de precios de alimentos, viviendas, negocios sobre insumos de sanidad… En su ahogamiento nos agarran enloquecidos para hundirnos y hacer pie sobre nuestro cadáver.

3. De este lado hay que llamar a la unidad más amplia, a la movilización, o, sufriremos las consecuencias de la nueva reestructuración industrial, económica, comercial, financiera, sus nuevas leyes, su reorganización proveniente del imperio, pues los opresores se disponen a dominar otros diez mil años más. / La violencia garantiza: “Todo seguirá igual”, aumentándonos la pena.

El 22 de Abril se conmemoró el 150 aniversario del nacimiento de Lenin, y en el documental de Dziga Vertov, de 1934, Tres cantos a Lenin, en el tercer canto se dice: En Moscú. En una gran ciudad de piedra hay un edificio en una plaza donde yace Lenin. Si te encuentras muy afligido, acercate a ver a Lenin, y tu pena desaparecerá como el agua. Lenin. Y estando tristes, seguiremos adelante. Tu dolor se alejará flotando como los restos en una acequia.

Si los pueblos responden con contundencia, el futuro se basará en principios de solidaridad, ¿habéis visto a los médicos cubanos? El ejemplo que da Cuba con su cultura de la solidaridad con los más necesitados ha dado la vuelta al mundo, su conciencia social es la impulsora de esa fuerza que hace falta para salir adelante. Cuba comparte, Cuba da ejemplo de ese futuro que nos salva de los planes del capital. Pero, ¿andamos por la salida imperial del capitalismo moribundo que reinstaura la piratería del fascismo?, ¿vamos a callar en el presente, en el futuro, ante los bloqueos y las que llaman sanciones, siempre la guerra económica imperial, para matar de hambre, de enfermedades a los pueblos que luchan por lo que queremos?, o, por lo contrario, ¿estamos haciéndonos fuertes, estamos preparando la transformación social y ecológica que se hace en si misma socialismo?

4. Qué deshonra para nosotros si no reconocemos a quien nos explota. No terminamos aquí, en la crisis del coronavirus-capitalismo, tan solo acabamos de empezar: ahora vamos a ver lo que son los ricos haciendo lo que defienden en su decadencia, lo que van a hacer para mantener su sistema, esa forma de vida que les enriquece más y les da más poder.

El peligro de la Covid 19 ha dejado al descubierto la maquinaria y el resultado del neoliberalismo, la gran corrupción en la que nos hacen vivir y la estafa que nos han hecho con la privatización de lo público y de los bienes de la naturaleza. El peligro a perder la vida nos ha unido en torno a los más desconsiderados por el sistema capitalista: los y las trabajadoras de la sanidad pública, la gente del reparto, los y las empleadas de comercio, los camioneros, la gente de la limpieza… toda esa sección de clase trabajadora que nos atiende. Tenemos que diferenciarlos de quienes ponen la mano y se llevan el dinero. Y tenemos que ser el espejo que refleje lo que quieren ocultar, los despidos, la suspensión de pagos salariales, la imposición de subidas y demás abusos, y también el espejo, el altavoz que denuncia lo que van a querer implantarnos. ¿Decidiremos que el dinero de que dispone el Estado, dinero nuestro, les pague a los capitalistas en su caída su deuda, y reparta limosnas entre nosotros y nosotras, la clase obrera? Digámonoslo con ganas: los tiempos están cambiando, los tiempos están cambiando. Atención, pongamos toda la atención: Ya han empezado la ofensiva, un lobo nos tiende la trampa. ¿Te aventaja el patrón? ¿cuál es tu desventaja con respecto a él? ¿qué es lo que no conoces? Cuidado con eso a lo que te empujan: ¿acaso avanzamos atacándonos a nosotros mismos, vigilándonos y persiguiéndonos?, ¿por qué tenemos que abandonarnos una y otra vez al destino calamitoso del capital?

Los mejores hijos del pueblo lo han dado todo por mejorar nuestra situación ¿y vamos a entregárselo todo a los privatizadores?, de ser así, entonces, es que no hemos apreciado el sacrificio de quienes nos han precedido. O nos salvamos todos, o no se salva ninguno. Solo defendiendo lo de todos, como esos trabajadores médicos que acuden al mundo y nos asisten, nos mereceremos lo que hacen los mejores para que la mayoría cure, se preserve de la pandemia, se alimente… y recobre sus fuerzas, y su conciencia social.

Y ahora, a organizarnos por bloques de casas, por calles, por barrios, por empresas. Es el 1º de Mayo. ¿No veis qué bien marchan los capitanes enemigos? No abandonéis a los que son como todos nosotros. Caerán sobre nosotros sus descargas, pero tiene que haber descargas nuestras, descargas disparadas al futuro que queremos. Felicitaciones porque habrás aprendido y vendrán nuevos tiempos, los y las jóvenes de la clase obrera se llenarán de dicha, de ilusión, de esperanza, porque tendrán una vida común para luchar por el futuro mejor, una vida en la muerte no se desee.

En este momento no te puedes dormir porque avanzan sobre nuestros sueños, ¿y cómo vas a luchar si acaban con tus sueños? Que no se quede nadie atrás en esta noche del capitalismo. ¿Cuál es nuestra esperanza? ¿Habrá en quien confiar? ¿Quién se va a quedar rezagado?

Por gigantescas que sean la dificultad y complejidad de la tarea, ser pesimista es renunciar de antemano a toda esperanza y aceptar resignadamente la derrota, es decir, el final. No nos queda otra alternativa que luchar confiando en la inmensa capacidad moral e intelectual de la especie humana y en su propio instinto de conservación, si es que queremos albergar la esperanza de sobrevivir.

Sólo con un gigantesco esfuerzo y el aporte moral e intelectual de todos, podemos enfrentar un futuro que objetivamente se vislumbra desesperado y sombrío.

Este último párrafo pertenece al documento titulado Presentación del Informe a la VII Cumbre de los Países No Alineados. La Crisis económica y social del mundo. Publicado en 1983. Autor: Presidente Fidel Castro.

Recuérdense los versos de Bertolt Brecht: Todo no seguirá igual. / Cuando hayan hablado los que dominan, / hablarán los dominados. / ¿Quién puede atreverse a decir “jamás”? / ¿De quién depende que siga la opresión? De nosotros. / ¿De quién que se acabe? De nosotros también. / ¡Que se levante aquel que está abatido! / ¡Aquel que está perdido, que combata! ¿Quién podrá contener al que conoce su condición? / Pues los vencidos de hoy son los vencedores de mañana / y el jamás se convierte en hoy mismo.

El 1º de Mayo tenemos un compromiso con la igualdad social, con el futuro antiimperialista.

Ramón Pedregal Casanova es autor de los libros: Gaza 51 días; Palestina. Crónicas de vida y Resistencia; Dietario de Crisis; Belver Yin en la perspectiva de género y Jesús Ferrero; y, Siete Novelas de la Memoria Histórica. Posfacios. Presidente de la Asociación Europea de Cooperación Internacional y Estudios Sociales AMANE. Miembro de la Comisión Europea de Apoyo a los Prisioneros Palestinos. Miembro del Frente Antiimperialista Internacionalista.

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