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Desde los BRICS a las townships: Prosigue la segregación racial y social

Do Rebelión, 23 de abril 
por Eric Toussaint


Municipio de Langa - Foto: Melanie Hardman (CC - Flickr)

Mediante su lucha, el pueblo sudafricano consiguió acabar con el régimen legal del Apartheid hace más de 25 años. [1] A pesar de eso, y aunque esté en contra de la ley, la continuación de facto de la segregación racial es evidente. Además, los ataques de los capitalistas contra la mayoría de la población son particularmente notables. La lucha de clases es una realidad bien perceptible sobre todo porque la evolución social principal es la ascensión de una pequeña minoría negra al estatus de capitalistas. Y frente a esos capitalistas blancos y negros, una mayoría de la población no blanca prosigue viviendo en condiciones de grave o extrema pobreza. La República de Sudáfrica llega a los 58 millones de habitantes, con un 80 % de negros, un 9 % de blancos, un 9 % de mulatos (coloured) y un 2,6 % de asiáticos (descendientes de indios, ceilandeses, indonesios, malayos…). [2] Y es uno de los países del planeta con mayores desigualdades. Además, la tasa de desempleo es de cerca del 27 %. El Congreso Nacional Africano (ANC), después de tener un papel fundamental en la lucha contra el apartheid, dirige el país junto con el partido comunista desde hace 25 años. El gobierno ANC-PC aplica una política neoliberal con una pizca de política social. La dura realidad de esa política tuvo su demostración trágica en 2012, cuando las autoridades reprimieron una huelga de mineros en Marikana provocando la muerte de 34 obreros. Varios dirigentes actuales de la ANC, entre los cuales el capitalista Cyril Ramaphosa, [3] quien preside el país desde 2018, estuvieron mezclados en esa represión y tenían intereses personales en la empresa privada propietaria de la mina de Marikana. El pasado glorioso del ANC quedó bien lejos. En un contexto muy difícil, tuvieron lugar numerosas luchas de resistencia en el entorno de los barrios pobres tanto en las ciudades como en el mundo rural. Una gran cantidad de familias de las clases populares están muy endeudadas ya que los salarios, u otros ingresos, son insuficientes para llevar una vida digna. De los 34 mineros asesinados en Marikana, a 22 le descontaban una parte importante de sus salarios con el fin de reembolsar sus deudas, y eso porque sus salarios no les alcanzaban para vivir. Por supuesto, también está la deuda pública que va aumentando y cuyo pago conlleva una limitación de los gastos sociales.

Informe de la misión del CADTM Internacional en la República de África del Sur, del 31 de marzo al 12 de abril de 2019

En ocasión de una reunión de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y la República de Sudáfrica) varias organizaciones, entre ellas el CADTM, se asociaron para organizar un encuentro alternativo titulado «BRICs from below» que se podría traducir como «BRICs desde abajo». Los BRICS celebraban la Asamblea Anual del Banco de Desarrollo que comenzó sus actividades hace poco tiempo. La contracumbre, que se inició el domingo 31 de marzo, estuvo organizada por diferentes organizaciones, entre las cuales el AIDC (Centro de Información Alternativa y de Desarrollo, http://aidc.org.za/) con el que el CADTM colabora desde hace más de 20 años. [4]

En esta conferencia estuvieron presentes delegados y delegadas de Brasil (Dialogo dos Povos, Telesur), de China (China Labour Movement), de la India, de la República de Sudáfrica, de Rusia y de los movimientos populares sudafricanos.

Sushovan Dhar (del CADTM India) y yo participamos como representantes del CADTM internacional. Presenté la doctrina de la Deuda Odiosa mostrando cómo podría ser útil para hacer frente a las deudas generadas por los megaproyectos apoyados por los préstamos del Banco de los BRICS. Esos préstamos se conceden, especialmente, para proyectos que tienen un impacto negativo sobre el ambiente y sobre las condiciones de vida de las poblaciones de los territorios afectados.

Aquí debajo presentamos la cartilla de invitación a este encuentro internacional al que el CADTM estuvo asociado:



Traducción de la invitación en español (click aquí):

El 1 de abril los movimientos sociales sudafricanos organizaron un piquete de protesta ante el Centro de Convenciones donde se celebraba la reunión oficial del Banco de los BRICS.

Continuación del programa de la delegación del CADTM del 1 al 12 de abril de 2019.

Lunes 1 de abril de 2019: Visita al barrio musulmán, Bo Kaap, situado en el centro histórico de la ciudad del Cabo, en compañía de Dominic Brown de la AIDC y de Muhamad, un militante asociativo ferviente defensor de la comunidad musulmana que vive en ese barrio. Es un barrio popular en el que sus habitantes tratan de reducir al máximo el proceso de gentrificación, en curso. La vida asociativa del barrio es muy fuerte. Y fue, particularmente, útil comenzar el programa con esa visita ya que nos permitió remontarnos al comienzo de la colonización europea. En el siglo diecisiete, Holanda — en esa época llamada Provincias Unidas—, donde dominaba la religión protestante y donde el gran comercio ejercía un rol fundamental en lo que se conoce como la «acumulación primitiva» que llevaría, progresivamente, hacia una sociedad capitalista, se lanzó ávidamente a la conquista del mundo, siguiendo la huella de Portugal, España, Inglaterra y Francia (ver http://www.cadtm.org/La-mundializacion-desde-Cristobal-Colon-y-Vasco-da-Gama-hasta-nuestros-dias ). Fue una compañía privada creada por los grandes comerciantes holandeses y sostenida por el Estado, la VOC (Vereenigde Oostindische Compagnie, o sea, la Compañía de las Indias Orientales) que tomó el control de la región del Cabo, a mediados del siglo XVII, con la intención de instalar una colonia para facilitar la explotación de Indonesia y otros territorios asiáticos conquistados por las Provincias Unidas.

El Cabo estaba casi a medio camino entre las Provincias Unidas e Indonesia. Y era una etapa obligatoria para las naves que, después de navegar a lo largo de las costas de África, doblaban hacia el este para llegar a Asia. Es el punto de «encuentro» entre dos océanos, el Atlántico y el Índico. La VOC instaló colonos holandeses y llevó, desde Indonesia, Malasia y Ceylán, poblaciones que redujo a la esclavitud. Esas poblaciones eran mayoritariamente musulmanas. Fueron esos esclavos indonesios, ceilandeses y malayos los que imprimieron al barrio de Bo-Kaap su originalidad. Todavía encontramos un cementerio musulmán cuyas primeras tumbas se remontan a varios siglos, constituyendo uno de los lugares de conservación de la memoria de la lucha de los esclavos por su emancipación. Los animadores y animadoras socioculturales de la comunidad musulmana de Bo-Kaap tienen una relación muy estrecha con el islam cosmopolita y totalmente abierto. Esta gente rechaza los subsidios propuestos por las autoridades de Arabia Saudí ya que tienen por objetivo imponer una visión, terriblemente, conservadora del Islam. Según Muhamad, militante asociativo, las mezquitas son un lugar de recogimiento, aunque también un lugar de reflexión sobre la necesaria solidaridad entre los pueblos. Visitamos la mezquita más antigua del barrio. La solidaridad con el pueblo palestino es vibrante, y también lo es con las poblaciones de Mozambique y Zimbabue, que se vieron trágicamente afectadas por el ciclón Idai, el 14 de marzo (https://www.bfmtv.com/international/presque-1000-morts-apres-le-passage-du-cyclone-idai-au-zimbabwe-et-au-mozambique-1670036.html)

Las asociaciones del barrio logran con bastante éxito oponerse a la voracidad de las compañías inmobiliarias privadas, quienes con el apoyo de las autoridades metropolitanas de la ciudad del Cabo intentan comprar las viviendas populares (modestas casas de dos a tres siglos de antigüedad), para hacer viviendas de lujo.

Martes 3 de abril de 2019: En compañía de Madoda de la AIDC, visitamos tres townships de los suburbios de ciudad del Cabo: Langa, Gugulethu y Khayelitsha En esos asentamientos viven más de un millón de personas en condiciones precarias, que van de la extrema miseria (algunas chapas de madera o metálicas clavadas al suelo por todo domicilio) a un mínimo espacio con un mínimo de confort (pequeñas casas con el sistema sanitario en el interior). ¿Qué es un township? Es un barrio urbano pobre y subequipado reservado a la población que no es blanca. Los townships fueron concebidos en el siglo XX por la clase dominante blanca para concentrar allí la mano de obra negra o mulata con el fin de poder controlarla, manteniéndola en condiciones de vida infrahumanas: viviendas exiguas, a menudo desprovistas de baño y de agua potable, ausencia o insuficiencia de cloacas y desagües, insuficiencia de acceso al agua potable y a la energía eléctrica, ausencias de árboles, ausencia de parques… eso permitía a la clase dominante blanca tener a su disposición asalariados y una reserva de desempleados listos para trabajar por sueldos muy bajos. Durante décadas, en cada township, al lado de las muy pequeñas casas familiares, había dormitorios para obreros que no tenían derecho a vivir con su familia. Cuando el apartheid fue instaurado legalmente, a partir de 1948, los township permitieron separar totalmente a la población negra y mulata de la población blanca. Para circular, los habitantes negros de los townships estaban obligados a llevar consigo un documento, el Dompas, que indicaba donde estaban autorizados a vivir y a trabajar (“in South Africa in the past, the official document that black people had to carry with them to prove their identity and where they could live or work”). El hecho de ser encontrado en la calle sin su «dompas» podía acabar con una multa o con un arresto. Durante nuestra visita del 2 de abril de 2019, comenzamos por recorrer el museo del Dompas que se encuentra en el centro de Langa. El museo nos permite seguir la historia de la política de segregación racial partiendo de la realidad de ese barrio. También se realzan las luchas contra esa segregación racial. El edificio en el que se encuentra el museo es el que ocupaban las autoridades blancas, que controlaban la vida del barrio, donde se encontraba el antiguo tribunal, las celdas de detención, etc.Un dompass

Un gesto de resistencia al apartheid consistía en quemar ese documento (pasaporte interior) que todos los negros y negras mayores de 16 años debía llevar consigo. Ese documento mencionaba, especialmente, las eventuales autorizaciones de presencia del portador/ra en los barrios blancos indicados fuera del horario de trabajo (en esta foto vemos a Nelson Mandela quemando su pase en 1960).Nelson Mandela quema su dompass en 1960

Lo que es realmente sobrecogedor, cuando uno se desplaza hacia los townships o en el interior de estos, es la constatación de que, 25 años después del fin del apartheid, la segregación racial prosigue de hecho. Según un censo oficial, más del 98 % de la población de estos barrios son negros, menos de uno cada mil habitantes es blanco. Las condiciones de alojamiento y los transportes públicos son totalmente impropios de una vida normal.

En algunos de estos barrios, el gobierno del ANC construyó pequeñas casas que dieron a miles de familias, pero esas casas no son en absoluto apropiadas. La superficie habitable es de 25 a 35 metros cuadrados de media, con un máximo de 40 metros cuadrados. Los sanitarios están en el exterior de la vivienda. Aunque a pesar de esos límites evidentes, la mayoría de los y las que fueron beneficiados/as por la concesión de esas casas constituye un sostén firme al mantenimiento del ANC en el gobierno. Las familias que obtuvieron esas viviendas pasaron de la miseria absoluta a un mínimo de confort.

Sushovan, quien vive en Calcuta y trabajó en Bombay, conoce muy bien los slums (asentamientos de chabolas) de las dos megalópolis (yo también estuve allí varias veces), dice que algunos slums indios son peores que los townships que hemos visitado, pero que las condiciones de vida no son, fundamentalmente, diferentes. Estos asentamientos existen también en otras capitales como Nairobi, Bamako o Dakar. Sin embargo, aunque Sudáfrica fue, durante mucho tiempo, la economía más desarrollada del África subsahariana, encontramos esta penosa situación después de 25 años de gobierno del ANC de Nelson Mandela y del partido comunista. Pensaba ingenuamente, antes de visitar los townships y los otros barrios de la ciudad del Cabo, que iba a constatar unas transformaciones sociales positivas. Ciertamente, estaba dispuesto a ver negros convertidos en personas muy ricas, gracias especialmente a su relación con el gobierno, pero también esperaba poder comprobar los efectos progresistas de una cierta redistribución social. Ni uno ni lo otro: no vi negros muy ricos porque son muy pocos y no frecuenté su ambiente en esta estadía de dos semanas, ni observé transformaciones progresistas, por el contrario, vi las pruebas del mantenimiento de un sistema capitalista y racista. Hay una miseria estructural, masiva y muy visible. La separación racial sigue siendo muy fuerte.

Como indiqué al comienzo, Sushovan y yo efectuamos esa visita en compañía de Madoda, nacido en 1964 en el township de Langa, al que conoce perfectamente. Vivió la humillación del Dompas y participó en las luchas de los años 1980 para acabar con el apartheid. Actualmente, continúa viviendo en Langa, pero pudo adquirir una casa de unos sesenta metros cuadrados, o quizás más, donde vive con su familia en situación de asalariados que gozan de seguridad en su existencia debido a un empleo estable y calificado. A 300 metros de su casa, se encuentra la parte más pobre de Langa, allí miles de familias viven al abrigo precario de chapas, lonas y maderas. En los townships, el porcentaje de desempleo es de cerca, o supera, el 50 %.

Cuando fuimos juntos a visitar el township de Khayelitsha, visitamos una de las casas ofrecidas por el gobierno, también pudimos constatar que a la entrada del barrio, había una decena de WC, de estructuras de plástico, como los que se utilizan en los festivales o en las construcciones.

Fin de la primera parte

Traducido por Griselda Pinero

La segunda parte se centrará en:

• Miércoles 3 de abril: Visita a otras áreas de la ciudad y el Cabo de Buena Esperanza en compañía de Amid;
• Jueves 4 de abril: Visita al Museo del Distrito 6 y la Casa de los Esclavos con Marcus Salomon;
• Y, por la tarde, reunión con el abogado Charles Abrahams;
• Sábado y domingo, 6 y 7 de abril: viajé a la ciudad de Caledon, donde nos tomamos un día y medio para discutir la situación internacional y el estado de las luchas en Sudáfrica;
• Lunes 8 de abril: visita a la región de las plantaciones de viñedos en compañía de Mercia Andrews;
• Martes 9 de abril: viaje a Port Elizabeth con D´Agulas para dos reuniones;
• Miércoles, 10 de abril: reunión estratégica sobre la posibilidad de reanudar una campaña sobre la deuda en Sudáfrica;
• Jueves 11 de abril: Seminario con 50 participantes;
• Viernes 12 de abril: participación en la reunión de dirección de AIDC;
• Sábado 13 de abril: partida de Eric para Bélgica y de Sushovan a Kenia;





Notas


[1] Oficialmente el apartheid fue abolido en 1991. La primera elección de un presidente negro data de 1994. Nelson Mandela presidió la República de Sudáfrica de 1994 a 1999.


[2] El régimen del apartheid dividió la población imponiendo cuatro categorías: blancos, negros, coloured (mulatos) e indios.


[3] Véase la biografía de C. Ramaphosa https://es.wikipedia.org/wiki/Cyril_Ramaphosa
Y también, en inglés, el artículo de Patrick Bond http://www.cadtm.org/South-Africa-Suffers-Capitalist-Crisis-Deja-Vu


[4] He aquí la lista completa de organizaciones que se asociaron para este evento: AIDC (Centro de Información Alternativa y de Desarrollo), el African Center for Citizenship and Democracy (ACCEDE, Centro Africano para los Ciudadanos y la Democracia), El Comité para la abolición de las deudas ilegítimas (CADTM), el International Labour Research and Information Group, el Soweto Electricity Crisis Committee (el Comité de crisis de usuarios del sistema eléctrico del township de Soweto), Earthlife, la South Durban Community Alliance, profesores de la Universidad de Western Cap y de la Universidad de Witwatersrand y de su Wits School of Gobernance, uno de cuyos profesores es Patrick Bond. Para información, la web del CADTM publica regularmente artículos de Patrick Bond, principalmente en inglés. (Véase también en francés: http://www.cadtm.org/Patrick-Bond?lang=fr )


Autor

Eric Toussaint

es maître de conférence en la Universidad de Lieja, es el portavoz de CADTM Internacional y es miembro del Consejo Científico de ATTAC Francia.
Es autor de diversos libros, entre ellos: Bancocracia Icaria Editorial, Barcelona 2015,, Procès d’un homme exemplaire, Ediciones Al Dante, Marsella, 2013; Una mirada al retrovisor: el neoliberalismo desde sus orígenes hasta la actualidad, Icaria, 2010; La Deuda o la Vida (escrito junto con Damien Millet) Icaria, Barcelona, 2011; La crisis global, El Viejo Topo, Barcelona, 2010; La bolsa o la vida: las finanzas contra los pueblos, Gakoa, 2002. Es coautor junto con Damien Millet del libro AAA, Audit, Annulation, Autre politique, Le Seuil, París, 2012.
Coordinó los trabajos de la Comisión de la Verdad Sobre la Deuda, creada por la presidente del Parlamento griego. Esta comisión funcionó, con el auspicio del Parlamento, entre abril y octubre de 2015. El nuevo presidente del Parlamento griego anunció su disolución el 12 de noviembre de 2015. A pesar de ello, la comisión prosiguió sus trabajos y se constituyó legalmente como una asociación sin afán de lucro.

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