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Rap panafricano para denunciar los restos del colonialismo


Captura del vídeo 7 minutos contra el franco CFA.

El franco CFA es una moneda compartida por catorce países africanos y se interpreta como una secuela anacrónica de una dominación francesa que todavía no ha acabado. Un grupo de músicos se han rebelado para animar un debate popular.


Do El Salto, 15 de jUlho, 2018
Por CARLOS BAJO, WIRIKO



Prácticamente 60 años después de su independencia, catorce países africanos no controlan su política monetaria. Los billetes que a diario utilizan alrededor de 155 millones de africanas y africanos en su vida diaria no han sido imprimidos en ningún país africano, sino en Francia, la antigua metrópoli, en la mayor parte de los casos. Ninguno de los ministerios de Economía de esos catorce gobiernos soberanos pueden tomar decisiones para usar la moneda en favor del desarrollo de sus países. Son los países que utilizan el Franco CFA.
La existencia de este sistema monetario es una fuente constante de debate, aunque las discusiones acostumbran a no desencadenar decisiones drásticas. La última acción ha sido protagonizada por un grupo de diez músicos y músicas, raperos, slamers y cantantes de reggae, procedentes de seis de países de África Occidental. Han lanzado una canción que denuncia una situación conocida, pero que pretende que el debate alcance a toda la sociedad, que no se mantenga como algo ajeno a la ciudadanía porque les afecta en el día a día.

Con “7 minutes contre le CFA”, este colectivo de artistas pretende animar ese debate y esa discusión desde la base, ya que a menudo, se queda en un estrato relacionado con economistas o intelectuales y en un registro excesivamente técnico. “El primer objetivo de la canción es relanzar la cuestión del franco CFA”, explica Elom 20ce, rapero togolés y uno de los impulsores de la iniciativa, que interpreta esta acción artística como un complemento de otras que se han realizado antes: “Ha habido activistas que han hablado, economistas que han hablado y para nosotros era importante que el pueblo pudiese hablar. Nosotros, como artistas, intentamos representar a ese pueblo”.
“Se ha dejado este tema a las élites económicas y políticas pero creemos que es importante que todo el mundo pueda hablar de ello, porque en realidad toca el bolsillo de cualquier ciudadano”

De esta manera, para ese grupo de raperas y raperos no se trataba únicamente de retomar un tema que cíclica, aunque puntualmente, está en el centro de la discusión, sino de “democratizar la cuestión”. “Habitualmente se ha dejado este tema a las élites económicas y políticas pero creemos que es importante que todo el mundo pueda hablar de ello y se pueda apropiar, porque en realidad toca el bolsillo de cualquier ciudadano que se ve obligado a utilizar esa moneda”, precisa Elom 20ce. Se trata de una idea que otro de los participantes en la iniciativa señala en la canción de manera más directa. “Lo que las élites africanas no han hecho por el pueblo, el pueblo lo hará por sí mismo”, advierte el beninés Kmal Radji en sus versos.

La descripción de esta unión monetaria no deja de mostrar fuentes de estupefacción: CFA, significaba en los tiempos de la colonia Colonias Francesas de África; en una superficial mano de pintura, ni siquiera se cambio el nombre a la moneda y simplemente se modificó el significado de las siglas. Pasaron a referirse a la fórmula Comunidad Financiera Africana en los países de África occidentalque se agrupan en la UEMOA (Unión Económica y Monetaria del África del Oeste, por su nombre en francés) y que son Benin, Burkina Faso, Costa de Marfil, Guinea Bissau, Mali, Niger, Senegal y Togo.

Esas mismas siglas CFA se convirtieron en África Central en Cooperación Financiera en África, en este caso, los países agrupados bajo el paraguas de la CEMAC (Comunidad Económica y Monetaria de África Central) son Camerún, Chad, Gabón, Guinea Ecuatorial, la República Centroafricana y la República del Congo. Un decimoquinto país completa la llamada zona franco: es la Unión de las Comoras.

Precisamente, la acción colectiva de los y las artistas que han impulsado “7 minutes contre le CFA”, tiene sentido por esta dimensión regional de la cuestión del franco CFA. “Para nosotros, la iniciativa es una manera de mostrar la solidaridad entre los pueblos. Desde una perspectiva panafricana, se trataba de mostrar que los africanos son solidarios, que aunque haya fronteras que nos separen estamos confrontados a problemas similares y que debemos solucionar esos problemas trabajando juntos”, explica el rapero togolés.

“Pero también la solidaridad más allá del continente africano, porque hay artistas franceses implicados en este proyecto debido a que el CFA simboliza además el capitalismo salvaje y que ese capitalismo también golpea a los pueblos europeos, a todos aquellos que están en la periferia. Por que el objetivo es mostrar que es necesario colocar al ser humano, la dignidad humana en el centro de las cuestiones económicas o políticas, en el centro de todo”, concluye Elom 20ce.

En la canción y el vídeo que se ha difundido participan, además del togolés Elom 20ce, el francés RomeiJ MC, el marfileño Black Mojah,la beninosenegalesa Moona, Saah Karim que se reclama senegambiano, la senegalesa Daba, su compatriota Nitt Doff, el malí Jah Moko, la francosenegalesa Sama Yone y el beninés Kmal Radji.

ANACRONISMO

Cada día los billetes de francos CFA, impresos en Francia, se usan para pagar el pan en un pueblo de Guinea Bissau o una copa en el local más exclusivo de Abidján, para comprar tarjetas prepago de teléfono en Lomé o un saco de arroz en un pueblo remoto de Chad, para el autobús en Libreville, para golosinas en la región senegalesa de Louga, se paga el diseño de una web en Duala, o la limpieza de una casa en Agadez. La lista es, evidentemente, infinita y, sin embargo, sólo de vez en cuando se aborda la cuestión.

Salta a los medios, por ejemplo, en situaciones como la que generó el polémico activista francobeninés Kémi Séba, cuando fue detenido en Dakar y posteriormente expulsado del país por quemar públicamente un billete de 5.000 francos CFA en agosto del año pasado.

Cada año los catorce países de esta unión monetaria tienen que depositar el 50% de sus reservas de cambio en el Tesoro francés


Más allá de estas explosiones de espectacularidad y polémica, algunos economistas e intelectuales mantienen la crítica de manera más serena. Las principales críticas a este sistema monetario, tienen que ver con su carácter de anacronismo de una colonización que se resiste a desaparecer del todo y se refugia en un entorno como el económico, fundamental pero aparentemente menos público.

Cada año los catorce países de esta unión monetaria tienen que depositar el 50% de sus reservas de cambio en el Tesoro francés. La moneda aparece gestionada por el BCEAO (Banco Central de los Estados de África Occidental), el BEAC (Banco de los Estados de África Central) y el Banco de Francia. Los dos bancos de las organizaciones regionales africanas son independientes de los Estados, no así el Banco de Francia que depende del ministerio de finanzas francés.

Los defensores de este sistema monetario recuerdan que el franco CFA está vinculado al euro y que mantiene un tipo de cambio fijo con la moneda europea, lo que hace que el franco CFA sea considerado un moneda estable y relativamente fuerte. En el plato opuesto de la balanza, esa moneda aparentemente fuerte es buena para las importaciones, pero letal para la exportaciones.

De la misma manera, esa estabilidad formal de la moneda se convierte en rigidez y los Estados no pueden utilizar la política monetaria para adaptarla a las necesidades de desarrollo de la economía de sus países. Finalmente, ante esa tan traída y llevada estabilidad se impone la realidad. En 1994, ese respaldo, en ese momento aún del franco francés, no impidió que el CFA se devaluase de la noche a la mañana un 50%.
El hip hop se ha convertido en los últimos años en una de las herramientas de movilización más eficaz para la contestación social y política en África

Más allá de estos análisis, en el día a día, el franco CFA se interpreta a menudo como un ataque a la soberanía de países que hace casi sesenta años que fueron reconocidos como independientes. En “7 minutes contre le CFA”, se repite la idea de autonomía, la amenaza de que otros decidan por ti, de independencia o libertad; por supuesto, aparecen las referencia al blanqueo de la colonización y el recuerdo del esclavismo y los músicos no escatiman la crítica a la clase política africana.

“La cuestión del franco CFA es una cuestión que va más allá de la economía, es una cuestión política”, precisa Elom 20ce. Este rapero militante aprovecha la acción de denuncia para señalar en una dirección concreta: “Si los políticos africanos no han abordado seriamente esta cuestión es porque la mayoría son corruptos, han llegado al poder de manera fraudulenta y, a menudo, piden al aval de Francia, en el caso de los países francófonos, para mantenerse en el poder, así que se sienten un poco en deuda con Francia”.

En todo caso, el vídeo de “7 minutes contre le CFA” también es un homenaje a los que sí que osaron. “La solución es una cuestión de audacia”, apunta Elom 20ce, “porque en el pasado algunos hombres políticos se tomaron en serio este tema y hemos visto como han terminado. Un caso claro es el del primer presidente de Togo, Sylvanus Olympio, que iba a emitir una moneda togolesa y dos días antes de que firmase los acuerdos internacionales para hacerlo fue asesinado. Necesitamos una clase política africana, que ame África, que esté dispuesta a defender los intereses de África y que tenga la audacia suficiente para hacerlo”.

A pesar del relativo silencio en torno al franco CFA, “se han hecho y se están haciendo muchas cosas”, como señala el rapero togolés y “lo que falta no son propuestas, se plantean muchas alternativas, pero falta voluntad política”, según sus palabras. En ese sentido, los impulsores de esta acción artística saben que su papel es algo así como la agitación. Pretenden llamar la atención y conducir las miradas hacia aquellos que sí que plantean soluciones técnicas. “Hay convergencia de esfuerzos, más allá hay una acción conjunta entre artistas, economistas, activistas, intelectuales y otros hombres políticos. Nosotros no podemos ofrecer la solución y, por eso, nos coordinamos con otros actores”, dice Elom 20ce.

La motivación de esta decena de músicos es más bien una cuestión de responsabilidad. “Somos artistas, no economistas. Pero partimos del principio de que cada pueblo tiene responsabilidades y que si dejamos la cuestión del CFA continuar como hasta ahora estaremos incumpliendo nuestra responsabilidad”, sentencia el militante togolés. “No creo que ningún pueblo se haya desarrollado dejando que su moneda la gestionen otros, es un principio de base”, continúa y cita países de su entorno, como Ghana o Nigeria, con grandes economías que tienen sus propias monedas. “Son seres humanos, no son animales ni insectos los que viven allí”, bromea.

De momento, este grupo de artistas ha dado un paso al frente. El hip hop se ha convertido en los últimos años en una de las herramientas de movilización más eficaz para la contestación social y política en África. Esta decena de raperas y raperos ha puesto el prestigio del que gozan, sobre todo, entre los jóvenes, al servicio de un debate que consideran que debe ser serio y al mismo tiempo amplio y democrático.



El arte como herramienta de transformación social
ALMA TORANZO, GUILLERMO NAYA, VANESSA ANAYA, GEMMA SOLÉS I COLL, SEBASTIÁN RUIZ-CABRERA, CARLOS BAJO

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