Pages

Las causas de la huelga en Amazon: presiones, coacciones y negativa de la empresa a negociar

Instalaciones de Amazon España, en San Fernando de Henares. Foto: Álvaro Ibáñez

Los días 21 y 22 de marzo la planta de Amazon en San Fernando de Henares (Madrid) vivirá la primera huelga de esta empresa en España.



Do El Salto, 19 de Março, 2018


La expansión fulgurante de Amazon en España, tras la apertura de centros logísticos en Barcelona y Valencia en 2017, no parece estar repercutiendo en ninguna mejora para sus trabajadores. Al menos así lo denuncian los empleados de la planta de San Fernando de Henares, en la periferia madrileña, que han convocado a dos días de huelga —21 y 22 de marzo— tras una asamblea realizada a comienzos de este mes.

La huelga de dos días, convocada en el marco de la negociación de un nuevo convenio que no avanza desde hace meses, ha sido apoyada por un 75% de los trabajadores que acudieron a la asamblea.

Detrás de este apoyo masivo se esconden un alto nivel de presión, intentos de coerción por parte de la empresa y la percepción de que Amazon no busca negociar sino imponer una serie de empeoramientos de condiciones laborales que equiparen a la planta madrileña con las del resto del país.

“Nos hemos dado cuenta de que la empresa quería hacer un claro recorte de los derechos laborales, abaratar la masa salarial y que el coste de producción y de personal sean menores”, declara Douglas Harper, delegado de CC OO en el comité de empresa.

“Si esto fuera una empresa que tuviera unos problemas económicos graves, aquí nos ajustaríamos todos el cinturón y sacaríamos a la empresa adelante, pero no puedes hacer una oferta de tal índole en un momento expansivo exponencial en el que tratan de abarcar todo el territorio”, añade.

PRESIONES Y COACCIONES

Desde su llegada a la planta de Amazon en San Fernando hace dos años, un trabajador que prefiere mantenerse en el anonimato para evitar represalias por parte de la empresa denuncia la existencia de niveles de trabajo “muy exigentes” y un fuerte control sobre la plantilla: “Hay control por parte de los managers, lo que es comprensible porque ellos se llevan un plus por llegar a ciertos objetivos. Así que ellos aprietan, aprietan y aprietan para intentar llegar, mientras que nosotros trabajamos por el mismo precio”.

Para Moisés Fernández, delegado de CGT, sindicato mayoritario dentro del comité, estos niveles de presión psicológica explicarían el apoyo que la huelga está teniendo entre la plantilla. “Es un centro con unos ritmos de trabajo bastante altos. Normalmente las contrataciones suelen ser gente joven y van dando todo lo que pueden en sus primeros meses, pero cuando ese nivel de exigencia lo alargas en el tiempo, hay un momento en el que el cuerpo dice 'hasta aquí'. Cuando el personal empieza a bajar el ritmo es cuando vienen a presionar, una presión psicológica que también merma mucho a los trabajadores”.

En este contexto y ante una negociación que se encontraba estancada, el comité anuncia la convocatoria de una asamblea de trabajadores para proponer la convocatoria de las dos jornadas de huelga.

Según las personas consultadas para este artículo, la empresa realizó varias reuniones con grupos de unos 30 trabajadores sin presencia de representantes sindicales para tratar de minar el apoyo a la huelga antes de la asamblea.

“Nos convocaron a una reunión fuera de horario laboral solo con los empleados, con una oferta irrisoria y con una actitud prepotente y chulesca”, declara el trabajador anteriormente citado.

“Vinieron a decir 'esto sabemos que es una mierda, pero si no lo aceptáis, el sectorial es más mierda todavía'. Esto fue el día antes de la asamblea, con la idea de coaccionarnos y ponernos en contra del comité”, asegura.

DOS JORNADAS DE HUELGA

Tras el resultado de la asamblea, Amazon ha anunciado que las huelgas no tendrán consecuencias prácticas dado que los envíos se realizarán desde el resto de centros logísticos de la empresa en España y Europa. La plantilla, por su parte, ha llamado a realizar un boicot a las compras a través de Amazon desde el día 14 de marzo hasta la finalización de la huelga, en un periodo de consumo generalmente elevado por el Día del Padre.

Esta no será la primera huelga en un centro logístico del gigante estadounidense del comercio electrónico. En los últimos meses los trabajadores de la multinacional han ido a la huelga en plantas ubicadas en Alemania, Francia o Italia, aunque esta sí será la primera de la joven historia de Amazon en España, desde que abriera su primera planta hace seis años en San Fernando de Henares.

Todo parece indicar que, efectivamente, el resto de plantas serán capaces de compensar el trabajo de la madrileña durante los días de huelga, aunque esto suponga unos sobrecostes importantes para la empresa. “No es lo mismo hacer un envío desde Madrid a Sevilla que hacerlo desde Barcelona, Francia o Alemania. El coste de ese envío va a ser superior y lo van a notar. No va a tener gran repercusión para los clientes, pero sí para el bolsillo de Amazon”, declara el trabajador de la planta de San Fernando.

Desde el comité no se descarta que estas solo sean las primeras acciones sindicales en un conflicto que se podría alargar en el tiempo, más aún tras el masivo apoyo recibido por parte de la plantilla.

“En vista de que la empresa no cede, trataremos de presionar en la medida que nos permite la ley”, declara Moisés Fernández, de CGT. “De momento vamos a hacer esta huelga y dependiendo del resultado nos plantearemos seguir haciendo otras acciones, pero más programadas, en fechas donde podamos hacerle más daño a nivel logístico e intentando coordinarnos con otros centros de España y de fuera de España”.

Nenhum comentário:

Postar um comentário