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¿Qué pasó en Viena?

Un análisis de la 173 reunión de la OPEP


Do Rebelión, 16 de Novembro, 2017
Por Juan Pedro Gutiérrez Garduño

El pasado 30 de noviembre, tuvo lugar una reunión en la que estuvieron presentes los ministros de los 14 países miembros de la OPEP —Angola, Arabia Saudita, Argelia, Catar, Ecuador, Emiratos Árabes Unidos, Gabón, Guinea Ecuatorial, Irán, Irak, Kuwait, Libia, Nigeria y Venezuela—, además de representantes de otros 10 países productores de crudo, como Rusia y México. Las autoridades en la materia de estos 24 países acordaron prorrogar los recortes en la producción de crudo —estipulados en la reunión pasada— por los próximos nueve meses. Esto con el fin de que la oferta sea menor y los precios del petróleo incrementen.

Pese a que la mayor parte de los asistentes se mostraron a favor de continuar con los recortes, para que el precio del crudo se eleve, el consenso no fue total, ya que existen diversos intereses dentro del grupo. En un artículo publicado por la revista Expansión, el apoyo por parte de Rusia a dichos recortes es fundamental para la OPEP, pero su papel dentro del mercado petrolero no los obliga necesariamente a ello. Por lo pronto, es posible apreciar cierta sintonía en las posturas de Rusia y Arabia Saudita, pero al interior de Rusia existe un debate al respecto —según dicho artículo. Por otro lado, el general Manuel Quevedo —de Venezuela— declaró la intención de su país de colaborar con los recortes y denunció un “sabotaje” que derivó en una disminución en su producción aun mayor que la requerida.

Pero ¿qué podemos apreciar como consecuencia inmediata de dicha reunión? De momento, el lunes 4 de diciembre se registró una ligera caída en los precios del petróleo. El barril de Brent cerró en $62,45 dólares, lo que representó una disminución del 2% en su precio. Lo que podemos concluir, en primera instancia de esto, es que en un escenario en el cual el mercado petrolero —incluyendo la oferta y la demanda— no se encuentra absolutamente controlado, cualquier intento de regulación se halla —en sí mismo— ante la incertidumbre del libre mercado.

Volviendo al tema de la reunión, resulta sorprendente el caso de Ecuador. Desde hace un par de meses, el ministro de hidrocarburos de dicho país, —Carlos Pérez— había manifestado que Ecuador ya no cumpliría con las cuotas de recortes. Sin embargo, en el marco de Viena, declaró que Ecuador estaba completamente a favor de continuar con los recortes por los próximos nueve meses y, que de ser necesario, apoyaría una mayor extensión de los mismos —o un ajuste intermedio. Aunque no es el tema principal esta nota, resultaría sumamente interesante estudiar los motivos que llevaron al gobierno de Ecuador a cambiar tan drásticamente de postura.

En la página oficial de la OPEP, se puede consultar una crónica de la reunión en la que se lee lo siguiente: La bienvenida fue realizada por Mustafá A. Sanalla —de Libia—, quien resaltó en valor del diálogo y la cooperación en este rubro. A continuación, se pasó a destacar los logros alcanzados en el último año —desde la pasada reunión de 2017, cuyo eje principal fue el incremento que llegó —al día— hasta 1.5 millones de barriles (mdb) en la demanda global. Como los ajustes en las cuotas de producción —llevados a cabo en la 171 y 172 reuniones de la OPEP— tuvieron una repercusión positiva en la demanda y en los precios del crudo, se acordó continuar con los ajustes a lo largo del 2018 (de enero a diciembre), pero con la consideración de hacer un nuevo ajuste en junio, dependiendo de cuál sea el panorama del mercado para entonces.

En conclusión, se trató en apariencia de una reunión sumamente colaborativa, en la cual incluso participantes externos como Rusia y miembros controversiales de la organización —como Ecuador y Venezuela— manifestaron un apoyo casi unánime a los recortes en las cuotas de producción de crudo. Lo anterior puede explicarse con base en los resultados positivos de dichas medidas, ya que la recuperación de los precios del petróleo —hasta los $60 dólares por barril— ha sido bien recibida por los miembros de la OPEP y los participantes externos. Lo anterior me hace preguntarme si la doctrina neoliberal, que impera los últimos tiempos en forma global, es realmente una opción sustentable. Ya que, por lo visto, es indispensable la regulación de la oferta en el mercado petrolero para que éste no se desplome. Ahora, solamente nos queda apreciar lo que ocurrirá con los precios de petróleo a lo largo de 2018 —para entender qué medidas serán tomadas a continuación.



Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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