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Análisis de coyuntura en un Brasil de temer, no de Temer

Do Rebelión, 23 de Maio, 2017
Por Luis Carlos Muñoz Sarmiento y Luís Eustáquio Soares



Aclaración inicial: queremos que Drácula Temer, A(def)écio Neves, Eduardo Cunha y todos los demás golpistas, léase bien, todos, sean castigados, ejemplarmente. Son lumpen-criminales del imperialismo estadounidense. Este es un breve análisis de coyuntura en un Brasil de temer, no de Temer: porque da miedo cómo se violan los DD HH, la Constitución, el Estado de derecho, con total y descarada impunidad; que, a su vez, hay que decirlo con todas las letras, es el Brasil de Temer, pero no el suyo sino el facilitado por los gringos, por Wall Street, y por una descarada campaña mediático-judicial, en la que también participan, claro, el Ministerio Público y la Policía Federal.

Aparte y no aparte de eso, las probables e improbables razones de la decisión de Edison Fachin, ministro del STF, relator de la Operación Lava Jato, de destituir el mandato de Aécio Neves, poner presa a su hermana y a Temer en baño de maría, son: 1) Señales claras de que el “juez” Moro está para condenar a Lula y, como táctica, quieren calmar nuestra sede de justicia, al venir al caso, finalmente, las corrupciones, esas sí comprobadas, de los líderes políticos del golpe, Aécio, presidente del PSDB, y Temer, del PMDB, actual presidente golpista; 2) Como efecto del primer motivo, indica que quieren hacer un cambio a cambio, disimulando exención de la justicia, en los siguientes términos: “La justicia funciona para todos.” (Palo que da en Chico, da en Francisco, para usar una expresión del maestro del Golpe, el Procurador General de la República, Rodrigo Janot). Realizado este espectáculo de cínica imparcialidad, sin pruebas, condenaron a Lula; 3) Significa el aumento de los chantajes contra diputados y senadores para que no vacilen en acabar con toda la estructura jurídica que garantice un mínimo múltiplo común para los trabajadores brasileños, conquistado con mucha lucha durante más de 500 años, como la CLT, la Seguridad Social, incluido ahí el Sistema Único de Salud (SUS), ese mal ejemplo para todo el mundo y, de paso, echar por tierra al Estado brasileño, como ya está claro con la PEC-55, ya votada, que congela los gastos públicos por 20 años.

Si conforme a la definición del jurista alemán, adepto al nazismo, Carl Schmitt, de teología política, “el soberano es aquél que decide sobre el estado de excepción”, lo que evidencia el nexo, entre la cadena Globo y la estructura institucional jurídico-policial del país, incluyendo al Ministerio Público, al Poder Judicial, a la Policía Federal, es simple: ese nexo es internamente el que asume la soberanía del estado de excepción decretado con el golpe que destituyó de la presidencia a Dilma Rousseff en agosto de 2016.

Este último argumento merece una digresión. Si somos realmente consecuentes para oponernos a la arbitrariedad del soberano, que decreta el estado de excepción siempre contra la gente, estamos en la obligación de evidenciar que la decisión del soberanito (sí, una marioneta del Golpe), Edson Fachin (su apellido lo delata: un facho chiquito), de destituir el mandato del senador Aécio Naves, decretar la prisión de su hermana (no la de él, inmediatamente al menos, que fue llevada a la plenaria del STF para decisión colegiada) y de dejar en baño de maría la decisión a ser tomada contra Temer, esperando así las últimas órdenes de la cadena Globo, tenemos que admitir que la articulación interna entre los medios corporativos, el Poder Judicial, el Ministerio Público y la Policía Federal (con las FF AA fingiendo que duermen) constituye nuestro mayor reto, porque es el principio y el precipicio del Golpe, su centro sísmico.

En una sesión del Senado, 2016, en la cual estaba presente el Procurador General de la República, Rodrigo Janot, éste, para decir que la ley vale para todos, tal vez con una dosis de ironía futurística, sonriendo para el ahora condenado, Aécio Neves, dijo: “El senador Aécio sabe, cual mineiro como yo, que palo que da en Chico da en Francisco”. (1)

Si analizamos el comentario de Rodrigo Janot, una de las cabezas internas del Golpe desde sus orígenes, si somos consecuentes, el “palo que da en Chico da en Francisco” no puede de ninguna forma significar la aceptación por nuestra parte de una suma de arbitrariedades de la justicia, en los siguientes términos: cuando no nos interesa, estamos en contra; cuando nos interesa, a favor.

Con esto queremos decir: si toda la Operación Lava Jato, como estado de excepción jurídico-mediático, fue hecha de forma ilegal, fuera de los parámetros constitucionales, sea con el uso del dispositivo de la conducción coercitiva (realizada fuera de la ley), sea con las eternas prisiones preventivas (realizadas fuera de la ley), sea con la divulgación de delaciones editadas para la prensa (realizadas fuera de la ley), sea con las torturas preventivas a los presos, como pre-condición para que hagan delaciones de conformidad con el capricho, antes que voluntad, del Ministerio Público (¿es necesario un croquis, para saber que es fuera de la ley?), en fin, sea la Operación Lava Jato en su conjunto, de comienzo a fin, no será porque ahora se comienza a condenar a los líderes políticos del golpe que debamos apoyar las decisiones de los líderes jurídicos y mediáticos del Golpe; esos que mandan sobre los primeros.

Como mandan los medios, vía USA, sobre la conciencia colectiva al citar sin ton ni son esa entelequia, como democracia, a la que se llama libertad de expresión: la que todas las (falsas) democracias del mundo viven cacareando en libertad, como si se tratara de un hecho irrefutable. Siete años después de instaurarse en 1791, la I Enmienda de la Constitución de EE UU, es decir, en 1798, la libertad de expresión perdió su sentido cuando se comprobó que había un interés escondido detrás de la inocencia, al crearse la Ley de Sedición. Con ello, hacia el futuro, dado el control de los medios y su manipulación por EE UU se decretó en el resto del mundo, tácitamente, su muerte. La que por el camino ayudó a matar Goebbels, con su “miente, miente, miente, que algo queda” y luego Hitler: “Una mentira mil veces repetida se convierte en verdad”. Ambas frases las incorporó EE UU a su vademécum mediático, por via del ya citado Schmitt. Dicha Ley, criminalizaba decir o escribir algo “falso, escandaloso o malicioso” contra Gobierno, Congreso o presidente, con el intento de difamarlos (porque alguno considerara que había el “intento de difamarlos”), desprestigiarlos o excitar el odio del pueblo contra ellos, como cuenta Howard Zinn en La otra historia de EE UU (4).

En cambio, como está demostrado hasta la saciedad, lo que sí está permitido es que el Gobierno, el Congreso o el Presidente, digan algo falso, difamen o desprestigien a algún ciudadano honesto o a algún funcionario ético o inciten al pueblo a odiarlos, como han hecho Temer y TV Globo com Dilma y Lula, sin que el asunto pase del escándalo, sin demostrar, jamás, que dicho ciudadano o funcionario faltó a la verdad ni, mucho menos, actuó en venganza. Así ocurrió en Brasil, por ejemplo, con el caso citado y en Colombia, con el Padre del Radicalismo periodístico y político Juan de Dios El Indio Uribe Restrepo (1859-1900), cuando el converso político, que de liberal pasó a godo para acceder al Poder, Rafael Núñez, lo desterró “por escritor incontrastable de verdad y de venganza” (5). ¿Cómo podría actuar en venganza un ciudadano o un funcionario que, simplemente, se limitó a decirle la verdad a un presidente o a un bandido de un gobierno corrupto? Chesterton: “Si no quieres cultivar tu inteligencia, siempre te queda la opción de hacerte político”. Y esa fue la opción de Neves, Temer, Cunha y CIA, que aquí no es compañía.

Esto sirve para que constatemos sin recelos, por más que queramos que A(def)écio Neves, Drácula Temer y Eduardo Cunha y toda la camarilla se dañe, lo siguiente: la revocatoria sumaria del mandato, como senador, de Neves, es un acto ilegal, una arbitrariedad jurídica, así como fue la anulación de Cunha y su consecuente prisión preventiva, de la misma forma que son arbitrariedades inaceptables todas las conducciones coercitivas, prisiones preventivas y delaciones bajo tortura; todo al fin tiene que ver con esto: la ciertísima condena de Lula sin pruebas, por el aprendiz de soberano, que aprendió con su doctorado en Harvard, patrocinado por el Departamento de Estado: el “juez” Sérgio Moro.

Algo aun mucho peor que los demás, pero que, por eso mismo, se basa en los demás para justificar lo peor. Y, ¿qué es lo peor en este momento del golpe, lo peor de lo peor? Ya, lo peor, el comienzo de todo, es el albedrío de la Operación Lava Jato que infestó lo peor aún que es la contaminación, para lo peor, del Ministerio Público, del Poder Judicial y del sistema mediático corporativo, con la Globo en el liderazgo, esa peor de lo peor porque su impune soberanía para decretar lo peor adviene de lo peor aún, lo peor bajo la potencia atómica del Destino Manifiesto, lo peor que es decretado por este aprendiz soberano del Dios monoteísta: el imperialismo estadounidense.

Para no quedarse solo en el aspecto trágico de todo esto, fuera del precipicio, un principio de esperanza: nuestra salida de este embrollo que los soberanos del Golpe nos enhebró es el de siempre: exigir plena justicia, a todos los golpistas, no solo a Aécio, Cunha y Temer, lo que significa: exigir justicia a la justicia, policía a la policía, acusando a los acusadores y condenando a los calumniadores (2).

Ahora es, pues, el momento de meternos de lleno en las calles, sin caer en la trampa del golpe dentro del golpe, para exigir elecciones directas ya, ¡con Lula! Y si Temer fuese mínimamente digno e inteligente (que no lo es), él mismo, antes de caer y ser puesto preso, haría esto, como último gesto de su lugar en la Historia, un lugar que nunca fue soberano; un último gesto soberano: convocar elecciones directas ya, al mismo tiempo que decreta su renuncia.

Así, al menos, sería menos vergonzoso, para él, y sobre todo para su hijo y su mujer, su lugar de Judas en la Historia: un Judas, claro, maniqueo, como es el propio Temer fabricado por los gringos. (3)

Notas

[1] https://noticias.uol.com.br/ultimas-noticias/agencia-estado/2017/05/18/fachin-proibe-aecio-de-se-ausentar-do-pais-devendo-entregar-passaporte.htm?cmpid=fb-uolnot-eqr

[2] Ahora, solo ahora, después del injusto y arbitrario “impeachment” en contra de Dilma Rousseff, los abogados empiezan a encontrar los crímenes del bandido que juzgó a la honesta y ya le han sido imputados al menos cinco crímenes: Dilma Rousseff no cometió uno solo. http://aovivo.folha.uol.com.br/2017/05/18/5182-6-aovivo.shtml?tags=#post357649

[3] Se habla del Judas tradicional, el aceptado por la Iglesia y por la historia oficial del cristianismo, no el histórico ni real, humanizado, así sea sujeto de ficción, mostrado, por ejemplo, por Nikos Kazantzakis en Cristo de nuevo crucificado (1948) y en La última tentación de Cristo (1951) y por Scorsese, basado en esta última novela, en La última tentación de Cristo (1988).

[4] https://humanidades2historia.files.wordpress.com/2012/08/la-otra-historia-de-ee-uu-howard-zinn.pdf, pág. 75.

[5] https://es.wikipedia.org/wiki/El_indio_Uribe

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